Resubi el disco Toto Bona & Lokua, el discazo de fusión africana. Habia indicado mal el bitrate, ahora si esta en MP3 @ 320 KBPS, ademas agregue otros links en FLAC lossless.

Pueden encontrarlo aca
TOTO, BONA & LOKUA (2005) – TOTO, BONA & LOKUA

01 Mam’mai
02 Sakka Sakka
03 Tchokola
04 Mouna Bowa
05 N’Fan Mot
06 Yéké Yéké
07 Bamako
08 Rhum ‘N’ Zouc
09 Cono
10 Bottle Pop

LINK
RAPISHARE @ 320 KBPS

La formación musical de Jean-Luc es clásica. Como a muchos músicos de estas características, al momento de iniciar su carrera su inclinación preferencial se fue a los sonidos jazz. De las credenciales más sobresalientes que aparecen en su portafolios, están sus participaciones al lado de Zappa y Mahavishnu Orchestra, lo que ocasiona, por herencia, un sentido más fusión en sus primeras producciones como solista. Son éstas y hasta “Enigmatic Ocean” las que pueden resultar de mayor interés para quienes nuestra música es el progresivo. A partir de “Cosmic Messenger” su estilo es más ligero, apareciendo solo apenas el sonido progresivo. (manticornio.com)

Jean-Luc Ponty. Pionero y maestro indiscutible del violín en el campo del jazz y del rock, está considerado un innovador cuya contribución única y visionaria permanece en el vocabulario de la música moderna. Ponty nace en el sendo de una familia de músicos clásicos en 1942 en Avranches, Francia. En el Conservatorio Nacional Superior de Música de París obtiene el máximo premio de la institución, el “Premier Prix.” Durante tres años es miembro de una de las principales orquestas sinfónicas, “Concerts Lamoureux”.

Su incipiente entusiasmo por los sonidos del jazz de Miles Davis y John Coltrane, lo impulsa a aprender saxofón tenor. Movido por su imparable pasión creadora, pronto siente la necesidad de expresar su voz de jazzista a través de su principal instrumento, el violín. Con un potente sonido que evita el vibrato, marcó la diferencia con respecto a los anteriores violinistas y añade nuevos términos a la fraseología de la era pop con un estilo lleno de brío y con marcada influencia por la trompa. La crítica lo considera el primer violinista jazz que resulta tan excitante como un saxofonista.

En 1964, debuta en solitario con Jazz Long Playing. El álbum Violin Summit (1966) lo pone en contacto con talentos de cuerda de la talla de Svend Asmussen, Stephane Grappelli y Stuff Smith.

En 1967, John Lewis, del “The Modern Jazz Quartet” le invita a actuar en el Festival de Jazz de Monterrey. En 1969, Frank Zappa compone la música para su álbum en solitario King Kong y en 1972, Elton John le invita para participar en su primer álbum de grandes éxitos Hinky Chateau. Algunas de sus composiciones las interpreta con el grupo “New Music Ensemble” de Pittsburgh, o “Radio City Orchestra” de Nueva York, y con orquestras sinfónicas en Montreal, Toronto, Oklahoma City y Tokio. En Tchokola (1991), combina sus violines acústicos y eléctricos por primera vez, con los potentes sonidos polirrítmicos de la África Occidental.

01 Ghana Blues
02 Kwalelo
03 Lamuka
04 L’Endormie
05 Flutes
06 The Front
07 Na Ye
08 Help Me
09 Stesuff
10 Where I Came From
11 Seven Beats
12 Lisanga

LINKS (RESUBIDO)
RAPIDSHARE, MP3 @ 320 KBPS
RAPIDSHARE, FLAC PARTE I
RAPIDSHARE, FLAC PARTE II

Richard Bona goza del prestigio internacional que solo los virtuosos pueden lucirlo como propio. Vocalista, multi-instrumentista y compositor, Bona es uno de los músicos africanos que mejor ha sabido fusionar los sonidos y tradiciones musicales de su África natal, la influencia europea y el mejor jazz americano. También es un cantante sobresaliente, así como miembro del pequeñísimo círculo de “mejores bajistas del mundo”. Ante él, se han rendido las estrellas más destacadas del jazz contemporáneo.

Nacido en 1967 en el pueblo de Minta, Camerún, Richard tuvo un abuelo que fue un destacado percusionista y una madre que fue cantante. Comenzó a tocar en público a los cinco años, cantando en la iglesia del pueblo con su madre y sus cuatros hermanas. Por aquel entonces, era difícil encontrar instrumentos musicales en el pueblo por lo que el propio Richard tuvó que construirlos. Hizo muchas flautas e instrumentos de percusión, e incluso se llegó a fabricar un balafón y una guitarra de 12 cuerdas.

Con el tiempo, Richard se trasladó a Douala junto a su padre, y comenzó a trabajar como músico. Su destino musical cambió en 1980 cuando el propietario francés de un club local de jazz le propuso formar una banda. No tenía ni idea de lo que era el jazz, pero con una colección prestada de discos y muchos ensayos, comenzó a causar sensación en la ciudad. El dueño del club tenía una gran colección de discos de jazz y le pidió a Bona que aprendiera con ellos. Tras una larga temporada allí, y tras la muerte de su padre, decidió trasladarse a París a los 22 años para estudiar composición.

Por aquellos años escuchó el grupo Word of Mouth cuyo bajista era Jaco Pastorius. Este descubrimiento fue suficiente para que Bona se decidiera por el bajo, pero sin dejar de lado todos los instrumentos que había aprendido a tocar.

En la capital francesa integró los grupos de Salif Keita y Manu Dibango, al tiempo que escuchaba la música de Miles Davis, Chet Baker y Ben Webster y tocaba en los clubes de jazz de la ciudad. Tras siete años de estancia en la ciudad luz, se mudó a Nueva York donde trabajó con músicos tan diversos como Joe Zawinul (Bona integró el Zawinul Syndicate), Paul Simon, Chucho Valdés, Harry Connick Jr., Larry Coryell, Pat Metheny, Herbie Hancock, Branford Marsalis y Bobby McFerrin. También fue director musical de la banda de Harry Belafonte durante un año y medio

Sus dos primeros discos, “Scenes From My Life” (1999) y “Reverence” (2000) para el sello discográfico Columbia-Sony, alcanzaron los primeros puestos de las listas de música y recogió las mejores críticas especializadas. En 2003, publicó su tercer trabajo discográfico. “Munia: the tale” es un disco con creaciones que Bona fue recopilando en su carrera y con un registro que va desde el jazz a la música de raíz, acompañado por una excelente banda interracial.

En el año 2004, se unió al antillano Gerald Toto y al congoleño Lokua Kanza para grabar el disco “Toto Bona Lokua”, publicado por No Format, sello subsidiario de Universal Music.

Este es un disco delicioso, con hermosas vocalizaciones y lleno de espiritu. Muy bueno para acercarse a los ritmos africanos