ESBJORN SVENSSON TRIO – VIATICUM (2005)
Enero 9, 2009

01 Tide of trepidation
02 Eighty-eight days in my eyes
03 The well-wisher
04 The unstable table & the infamous fable
05 Viaticum
06 In the tail of her eye
07 Letter from the Leviathan
08 A picture of Doris travelling with Boris
09 What though the way may be long
¿Qué es lo que realmente necesita uno a la hora de iniciar un viaje, digamos, definitivo? Solvencia espiritual, paz tranquilizadora. Música, en definitiva. Bajo este prisma E.S.T. volvía a la carga con un disco en el que los sonidos electrónicos se utilizaban con mayor mesura que en el anterior Seven Days of Falling, pero donde el dramatismo y la fuerza expresiva alcanzaban cotas altísimas. Las melodías son llevadas en volandas por un colchón armónico cuidadosamente trenzado, captando la atención del oyente y envolviéndole por completo. Ya el primer tema, “Tide of Trepidation”, tiene algo de hipnótico, característica aún más evidente en la bellísima línea melódica de “Eighty-eight Days in My Veins” (“Ochenta y ocho días en mis venas”, ¿referencia metafórica a las ochenta y ocho teclas que tiene un piano?) y la obsesiva figura de contrabajo posterior, todo ello sobre métrica de 3/4. En Viaticum prima el sabio uso de dinámicas, siendo el contraste uno de los elementos más importantes de la grabación. Por otra parte, las improvisaciones son excelentes tanto estructuralmente como en lo referente al lenguaje utilizado, jazzístico, moderno y, sobre todo, muy personal.
“The Well-wisher” se torna pegadiza y agradable, sobre ritmo similar al de la bossa-nova, convirtiéndose en idónea transición hacia el corte estrella del álbum, “The Unstable Table & the Infamous Fable”, excelente ejercicio de composición donde dos figuras paralelas, una de ellas sobre concepto rítmico binario y otra sobre ternario, se entrelazan aportando tensión y desgarro. El dramatismo continúa con el solo electrificado del contrabajo y el de piano, para devenir nuevamente en la melodía y finalizar de forma recogida. El sonido en Viaticum es más oscuro que en trabajos anteriores, el sentimiento transmitido tiene similitudes con el de autores clásicos, y el tema que da título al disco así lo prueba. “In the Tail of Her Eye” libera tensiones en el caminar de la grabación hacia “Letter From the Leviathan”, el tema de estructura más cercana al rock, cuyo discurso discurre sobre un riff diatónico de bajo y cuya armonía parece más estática que la del resto de composiciones.
Encarando el final del álbum, “A Picture of Doris Travelling with Boris” presenta una doble cara: triste y melancólica en su exposición, ofreciendo un halo de esperanza en su puente. Fue el tema encargado de abrir varios de los conciertos de la siguiente gira. Finalmente, precediendo al habitual tema oculto, “What Though the Way May Be Long” implica un cierto estado de paz, si bien no exento de desasosiego, con su melodía aparentemente dócil y ese desgarrador solo de contrabajo, erigiéndose en colofón ideal del disco más intenso de E.S.T. en el momento en que apareció.