SUITE “EL CASCANUECES” DE P. I. TCHAIKOVSKY (1892)

mayo 28, 2008

01 Marcha
02 Salida de los invitados – El hechizo mágico – Batalla y transformación de Cascanueces
03 Danza árabe- Danza china- Trepak (danza rusa)
04 Danza de los mirlitones
05 “Mama Gigogue” Y los payasos
06 Vals de las flores
07 Paso a dos
08 Danza del Hada de Azúcar – Coda

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(Piotr Ilich Tchaikovsky o Chaikovski; Votkinsk, Rusia, 1840 – San Petersburgo, 1893) Compositor ruso. A pesar de ser contemporáneo estricto del Grupo de los Cinco, el estilo de Tchaikovsky no puede encasillarse dentro de los márgenes del nacionalismo imperante entonces en su Rusia natal. Su música, de carácter cosmopolita en lo que respecta a las influencias –entre ellas y en un lugar preponderante la del sinfonismo alemán–, aunque no carente de elementos rusos, es ante todo profundamente expresiva y personal, reveladora la personalidad del autor, compleja y atormentada.

Alumno de composición de Anton Rubinstein en San Petersburgo, los primeros pasos de Tchaikovsky en el mundo de la música no revelaron un especial talento ni para la interpretación ni para la creación. Sus primeras obras, como el poema sinfónico Fatum o la Sinfonía núm. 1 «Sueños de invierno», mostraban una personalidad poco definida.

Sólo tras la composición, ya en la década de 1870, de partituras como la Sinfonía núm. 2 «Pequeña Rusia» y, sobre todo, del célebre Concierto para piano y orquesta núm. 1, la música de Tchaikovsky empezó a adquirir un tono propio y característico, en ocasiones efectista y cada vez más dado a la melancolía.

Gracias al sostén económico de una rica viuda, Nadejda von Meck –a la que paradójicamente nunca llegaría a conocer–, Tchaikovsky pudo dedicar, desde finales de esa década, todo su tiempo a la composición. Fruto de esa dedicación exclusiva fueron algunas de sus obras más hermosas y originales, entre las que sobresalen sus ballets El lago de los cisnes, La cenicienta, La bella durmiente y Cascanueces, sus óperas Evgeny Oneguin y La dama de picas, y las tres últimas de sus seis sinfonías.

La postrera de ellas, subtitulada «Patética», es especialmente reveladora de la compleja personalidad del músico y del drama íntimo que rodeó su existencia, atormentada por una homosexualidad reprimida y un constante y mórbido estado depresivo. El mismo año de su estreno, 1893, se declaró una epidemia de cólera; contagiado el compositor, la enfermedad puso fin a su existencia.

LA SUITE
La obra fue estrenada el 17 de diciembre de 1892, en el legendario teatro Mariinskii de San Petersburgo bajo la coreografía original de Lev Ivanov, el libreto de Marius Petipa y la música de Piotr I. Chaikovsky.

La primera historia que se conoce de “El Cascanueces” está basada en el libro de cuentos de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, titulado: “El Cascanueces y el Rey de los ratones” (1816); sin embargo, el argumento al que daría vida, años más tarde, el ballet de Chaikovsky deriva de una adaptación que Alejandro Dumas (padre) hiciera del texto de Hoffmann.

Primer acto: La historia comienza con una fiesta, en la víspera de Navidad, en casa de los padres de Clara. Drosselmeyer es uno de los invitados a la fiesta y le trae varios regalos a su sobrina, entre ellos un cascanueces con forma de soldado. El hermano de Clara, Fritz, trata de apoderarse del nuevo juguete de su hermana y lo rompe. Drosselmeyer lo arregla y la fiesta continúa. Después de que se retiran los invitados, todos van a dormir. Clara se duerme con su cascanueces y sueña que toda la casa se hace muy grande y los juguetes del árbol de Navidad crecen y toman vida. Aparecen entonces los ratones con su rey que pelean contra los soldados-juguetes y el Cascanueces, quien también ha crecido. En la batalla, que está casi perdida por los soldados y el Cascanueces, Drosselmeyer interviene y Clara golpea al rey ratón con una de sus zapatillas (otras versiones dicen que Drosselmeyer da a Clara algo con fuego) y en la distracción el Cascanueces aprovecha y mata al rey ratón (en otra versión los ratones huyen). El Cascanueces cae después de la batalla, agotado, y luego se convierte en un hermoso príncipe. Clara y el Cascanueces comienzan su viaje por el Reino de las Nieves en donde suben en un hermoso trineo que los lleva hacia el Reino de los Dulces.

Segundo acto: Clara, el Cascanueces y Drosselmeyer llegan al Reino de los Dulces donde los recibe el Hada de Azúcar, su Caballero y el resto de los dulces. El Cascanueces cuenta a todos la lucha contra el rey ratón y cómo Clara salió en su ayuda. El Hada de Azúcar organiza una fiesta para ellos. Se suceden una serie de danzas en honor a los invitados. Luego todo se va esfumando, Clara despierta con su cascanueces, alegre por su maravillosa aventura.

LA VERSION:
ANIMA ETERNA

“Anima Eterna” es la orquesta sinfónica que acompaña a su director Jos van Immerseel en su labor de búsqueda de la voz auténtica y original de cada composición. Cada aspecto de la colaboración que se establece entre orquesta y director es el fruto de una pasión compartida orientada hacia reconstrucciones del patrimonio musical que reflejen, cuanto más fielmente se pueda, el espíritu de la época en que fueron creadas. Tanto el público como los críticos y los músicos ya tuvieron la oportunidad de descubrir, gracias a esta visión artística compartida, interpretaciones conmovedoras y conceptos enriquecedores.

De quienes tocaban su música, Mozart exigía que tocasen como si el mismo músico era el compositor de la obra. Ese credo artístico-musical también inspira y le da color a la riqueza de “Anima Eterna”. La orquesta sinfónica combina, de manera enriquecedora, la investigación musical y la práctica interpretativa: somete a una lectura crítica partituras autógrafas, maneja instrumentos históricamente correctos y restaura cuidadosamente la orquestación original que se utilizaba en el lugar y en el momento de creación de las obras. Es esta dinámica orquestal particular la dio lugar a numerosas operaciones de redescubrimiento en las que se maneja un idioma sonoro que nada tiene que ver con el colorido orquestal tradicional al que nos hemos acostumbrado.

“Anima Eterna” nació como un conjunto barroco de reducido tamaño. A lo largo de los años, Jos van Immerseel ha ido desarrollando su conjunto hasta transformarlo en una orquesta sinfónica hecha y derecha, cuya composición puede variar en función de la práctica interpretativa histórica. Partiendo del repertorio barroco que le era familiar, la orquesta ha ido profundizando sus conocimientos del repertorio clásico y de la música romántica temprana.

Quince años después de su creación, “Anima Eterna” goza de una reputación muy sólida, cuestionando en repetidas ocasiones – y siempre con gran éxito – la suerte musical de aquel consabido repertorio decimonónico. Las interpretaciones de las sinfonías de Beethoven y de Schubert, por ejemplo, fueron acogidas con elogios y con gran entusiasmo por la crítica musical internacional.

“Anima Eterna” organiza su trabajo de creación en proyectos. Cinco o seis veces por año, la orquesta se concentra en un repertorio determinado, a fin de poder profundizar su labor de investigación y de búsqueda interpretativa. Este procedimiento les permite a los músicos y a los musicólogos asociados a la labor de la orquesta a desarrollar sus investigaciones acerca de la práctica interpretativa histórica. Para cada proyecto, al núcleo permanente de solistas multifacéticos de la orquesta se le agregan músicos de demostrada experiencia con el repertorio seleccionado y con los instrumentos de la época. El diálogo intensivo entre el director y la orquesta llena un vacío importante en la enseñanza musical tradicional inspirada en el modelo decimonónico. En este método de trabajo radica el trabajo de pionero de Jos van Immerseel y de la orquesta “Anima Eterna”. Además, afirma el crítico Herman Baeten, “han logrado definir una tendencia que resultará determinante en los años venideros para cuantos pretendan ejecutar de manera creíble la música del siglo XIX”. (Herman Baeten en “Schubert zonder bril” (Schubert sin gafas), editorial Alamire, 1997)

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Una respuesta to “SUITE “EL CASCANUECES” DE P. I. TCHAIKOVSKY (1892)”

  1. wizhitaah! Dice:

    entero feo el loco!!


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